Sobre Serpa


Ubicación


La encantadora pequeña ciudad de Serpa, conocida como "Vila Branca", se encuentra en el centro de la región suroeste de la Península Ibérica. 

La ciudad se encuentra en la encrucijada entre Lisboa, Faro (Portugal) Sevilla y Madrid (ES).

 

Está lejos del turismo de masas, pero no está lejos del mundo. Lo suficientemente lejos como para estar en la naturaleza pura y el silencio de la hermosa región de Alentejo, y lo suficientemente cerca para que sea fácilmente accesible desde los aeropuertos de los alrededores.

 

Recomendado como "base de operaciones" para el descubrimiento de esta parte de la Península Ibérica.

 

Aeropuerto de Lisbona: 2h20

Aeropuerto de Faro: 1h50

Mérida: 2h30

 

 

Aeropuerto de Sevilla: 2h30



Historia

El clima mediterráneo, ideal para vivir y para la agricultura, ha atraído desde edades prehistóricas a esta tierra. Por lo tanto, en esta región hay muchos restos neolíticos de pueblos dedicados al cultivo de alimentos y ganado.

Sin embargo, fueron los romanos quienes fomentaron y desarrollaron la agricultura en esta zona de la Península Ibérica. Después de los romanos, el pueblo de Serpa estuvo marcado por la cultura de las poblaciones árabes.

Más tarde, en la época medieval, Serpa fue conquistada en 1166 por D. Afonso Henriques a los moros, y más tarde se perdió varias veces durante las diversas batallas de la "Reconquista". En 1295, el rey D. Dinis hizo reconstruir el castillo y rodeó el pueblo con una pared protectora.

Por lo tanto, Serpa era un asentamiento fortificado. A su lado corría la red de carreteras romana que, viniendo de Beja, se dirigía al sur de Hispania. Por esta razón, el pueblo de Serpa ha tenido una importancia significativa en esta parte de la Península Ibérica durante siglos. Esta larga y arraigada historia se siente hoy en día cuando visitas Serpa.



Galeria de Fotos